Amenazas ocultas


La aviación estadounidense estuvo a punto de detonar de forma accidental una bomba nuclear de cuatro megatones sobre Carolina de Norte en 1961, según documentos desclasificados divulgados recientemente por el diario británico The Guardian.

El 23 de enero de 1961, tan solo tres días después de que John F. Kennedy pronunciara su discurso inaugural como presidente de los Estados Unidos, dos bombas de hidrógeno Mark 39 cayeron accidentalmente sobre la ciudad de Goldsboro desde un bombardero de las Fuerzas Aéreas estadounidenses, modelo B-52, que sufrió una avería en pleno vuelo cuando sobrevolaba ese estado. Cada uno de los dos explosivos que cayeron tenían una potencia 260 veces superior a Little Boy, la bomba lanzada sobre Hiroshima y uno de ellos comenzó el proceso de detonación.

Al averiarse el avión, una de las bombas descendió del aparato de igual manera que si hubiera sido activada a propósito y fue un interruptor de bajo voltaje el que finalmente logró evitar que el artefacto explotara. Aunque el Gobierno de EUA ha reconocido anteriormente que se produjo ese accidente, nunca ha hecho público lo cerca que el artefacto estuvo de estallar por accidente y siempre ha negado que se hubieran puesto en peligro vidas de ciudadanos debido a fallos en los sistemas de seguridad. Por su parte, el periodista Eric Schlosser, señaló que de haberse producido la explosión de un aparato de este tipo, "habría cambiado literalmente el curso de la historia". El impacto habría afectado las ciudades de Filadelfia, Baltimore, Washington e incluso la ciudad de Nueva York.

Somos tan pequeños en este mundo, tan limitados en nuestro conocimiento y tan indefensos en relación a los peligros existentes, que no tenemos ni la más remota idea de las amenazas que pululan alrededor nuestro y que están al asecho diariamente. Desastres naturales combinados con reactores nucleares como lo que pasó en Fukushima, Japón, ponen en vilo la vida de millones en todo el mundo. Las guerras y el terrorismo, la violencia callejera y la doméstica, una pandemia con virus invisibles como el ébola o la gripe aviar, un asteroide que entre a nuestra atmósfera y se estrelle, peligros de magnitud universal, hacen que ningún ser humano que habite sobre la tierra esté completamente seguro.

Somos tan vulnerables que nos preguntamos, ¿cómo podemos vivir protegidos de tantos y de tan diversos peligros que amenazan nuestras vidas en todo momento? ¿Será que hay alguna compañía que nos pueda proteger de las bombas, secuestros, virus, asteroides, huracanes y vecinos iracundos a la vez? No, no la hay. La única persona que te ofrece un lugar donde tu vida estará totalmente segura para siempre es Jesús. Él diijo: "Mis ovejas oyen mi voz y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano" (Juan 10: 27-28).

¿No te gustaría vivir sin estrés y sin ansiedad, libre de tus pecados y de tus temores? Bueno, ese estilo de vida está a tu alcance. Entrégale hoy mismo tu corazón a Cristo y confiésale como el Señor de tu vida, entonces tendrás paz y vida eterna.
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Gracias por leernos a "diario."Pastor Carlos Suarez.

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